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A los niños de Ayer,
Hoy y de Siempre
Hoy los quiero invitar
a que reflexionemos juntos sobre un momento fundamental y fundante
en la vida de nuestros hijos y de la nuestra, la niñez, la
infancia, ese mundo mágico, al cual considero importante
permitirnos "volver a entrar", acercarnos a ese momento
infantil es permitirnos ingresar a una parte de nuestra historia,
bucear en ella y encontrarnos con el niño que fuimos, con
lo que se tuvo y con lo que no se tuvo, lo cual da la posibilidad
de comprender a los adultos y a los padres que tratamos de ser y
darnos la oportunidad en la vida de intervenir en la constitución
subjetiva de nuestros hijos.
La niñez momento de estructuración y armado de nuestro
psiquismo, donde a partir de la identificación de la imagen
del semejante (del otro) se ira construyendo su propia imagen tomando
consistencia su ser y apropiándose de su vida, en este intercambio
de miradas "el niño" ira formando su yo, miradas
que miman, que acarician, que cuidan, que contemplan y que fundamentalmente
donan afectos, vivencias, filiación, espacios compartidos,
tiempos, presencias. Donar, palabra que en lo personal me emociona
y conmueve por lo que implica el acto de la "donación":
sin intereses a cambio.
El donar herramientas de vida, para la vida de nuestros hijos, para
que puedan disfrutar placenteramente de su crecimiento con la posibilidad
de descubrir el mundo que los rodea y descubrirse, pudiendo emplear
estas herramientas en el momento que se lo requiera, tenerlas como
herencia en su haber, lo cual fortifica y da seguridad, enriquecen
y embellecen la vida del niño, esto se construye en el quehacer
cotidiano, propiciando espacios de encuentros, diálogo, escucha.
La niñez de nuestros hijos es hoy, acerquémonos a
lo infantil, a lo lúdico, y por un ratito miremos el mundo
con ojos de niños, dejémonos llevar por este mundo
encantado donde la realidad y la fantasía se fusionan de
manera casi perfecta, donde los príncipes azules y las hadas
nos conceden nuestros deseos, escuchémoslos reír,
asombrarse y sorprenderse recuperemos aquellos espacios que cuando
niños disfrutábamos tanto: las plazas, las calles
del barrio, los circos, el zoológico, los tiempos en el hogar
para disfrutar en familia de ricas meriendas, olores y sabores que
nunca se olvidaran. En este encuentro compartido los padres estarán
obsequiando algo muy valioso como son los recuerdos, anécdotas
para relatar y reírse, quedando en cada uno de nosotros el
gustito de la tarea cumplida promoviendo una vida saludable y el
bienestar psíquico de nuestros hijos función fundamental
en nuestro rol como padres cada uno con su sello e impronta.
Pasan los años y con ellos los cambios culturales, sociales,
tecnológicos pero hay algo que no ha variado, tanto los niños
de Ayer, de Hoy y de Siempre necesitan del Amor y la protección
de sus padres.
Lic. Mariana E. Miguez, Psicóloga. |
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