Descubriendo
el cuerpo
Somos seres
sexuados desde que nacemos por lo tanto es algo que nos convoca
a cada uno de nosotros, la sexualidad debe ser un aspecto mas
de la educación infantil, abordar este tema con los niños
forma parte de la educación para la vida, a muchos papás
les cuesta hablar con sus hijos sobre sexo, algunos porque le
da vergüenza, otros temen no encontrar palabras adecuadas
para explicarlo o sencillamente porque no saben como empezar,
en principio debemos desmitificar la sexualidad tomarla como algo
natural al ser humano para poder propiciar espacios de encuentro
entre padres e hijos, ya que estos temas aun despiertan ciertas
inquietudes en los adultos.
Es importante responder siempre con la verdad de manera clara
y sencilla, adecuándose al momento evolutivo que los niños
se encuentren y no obturando, ni silenciando la curiosidad natural
de los chicos, el deseo de saber, sus dudas, preguntas, ya que
sino estaríamos cerrando una vía de comunicación
valiosa y generando tabúes e inhibiciones contraproducentes
para ellos, generando un malestar entorno a este tema dejando
registro que "de ello no se habla", y si se inhibe la
curiosidad infantil puede hacerlo sentir inseguro y generar dificultades
en sus relaciones con lo demás, o dejarlo fijado en este
tema que no ha encontrado respuesta o un espacio para ser desplegado.
Lo importante es transmitirle la sexualidad como algo natural
e ir construyendo las bases para una sexualidad placentera y saludable,
tomando los recaudos suficientes para no excedernos en información,
largas explicaciones o clases magistrales ya que todavía
no están preparados para procesarla, limitándose
a las preguntas que ellos realicen, sabiendo que muchas de ellas
van a ser sorprendentes y desconcertantes, ante situaciones en
que los papás no puedan responder invitarlos a investigar
juntos, ver láminas, libros, y no desviar el tema, que
ellos sientan que se están ocupando de sus inquietudes
les brinda seguridad y confianza.
Así mismo si los niños preguntan sobre temas demasiados
íntimos que involucran a los papás en primera persona
es un derecho de los padres a mantener la intimidad y es importante
que se lo digan, ellos lo entenderán, esto habilita a que
los niños también puedan ir construyendo un espacio
de cuidado de su propio cuerpo de su intimidad y privacidad.
A la hora de hablar es importante llamar las cosas por su nombre
con su denominación anatómica (órganos sexuales)
mas allá que se le pueda aclarar a los niños que
cada familia elige tener un "código personal"
de nominación ya que aquello que no se nombra remite, a
lo prohibido, oculto y provoca confusión.
Es importante estar atentos a los programas de tv., series que
miran los niños y ayudarlos elaborar aquello que no pueden
comprender que muchas veces sobreexcitan y confunden a los chicos,
quedando la sexualidad ligada a la belleza física, dinero,
poder y fama.
Para los niños la sexualidad es un tema como tantos otros
que les interesan por eso necesitan que se le responda con total
naturalidad sin la carga de tabú y misterio que tiene para
los adultos. A partir de los 3 años aparecen los primeros
indicios de una actividad investigadora denominada pulsión
de saber, que coincide con su primer florecimiento en su vida
sexual (etapa llamada fálico) en donde los niños
descubren las diferencias sexuales anatómicas, pero el
mayor enigma es el de la procedencia de los niños preguntan
por su propio origen, quieren saber de donde vienen, como salieron
de la panza y como entraron y arman sus diversas teorías
sobre el nacimiento.
La sexualidad de los niños es autoerótica, encuentran
su satisfacción en el propio cuerpo y tienen su apoyatura
en funciones fisiológicas (oral: succión; anal:
estímulos producidos por las secreciones; genital: no tiene
todavía el papel principal que tendrá en el porvenir,
esta ligada a la micción).
El contacto con las secreciones lavados frotamientos e higiene
personal hacen inevitable que la sensación de placer emanen
de esta parte del cuerpo, desde la temprana infancia y despierta
en ellos un deseo de repetición, estas serian las primeras
manifestaciones sexuales masturbatorias.
El tocarse, el conocerse, forman parte del normal desarrollo de
la sexualidad infantil pero cuando esto es en forma excesiva o
aparecen actos masturbatorios compulsivos es importante, detenerse
y pensar que lugar esta ocupando esto, porque el niño no
puede encontrar la vía de satisfacción que debe
recurrir en forma constante al propio cuerpo para sentir sensaciones
placenteras (aburrimiento, carencias afectivas, ausencias, situaciones
conflictivas) y por otro lado aquel niño que teme y tiene
un pudor excesivo con su cuerpo, son dos situaciones en las cuales
debemos estar atentos pensar que esta aconteciendo y poder decodificar
el mensaje.
Toda esta exploración infantil debe estar acompañada
por los papás quienes son los que guían, contienen,
cada uno con su modalidad, su historia personal, pero debe haber
acuerdo entre ellos para no generar confusión en los niños
y logra un buen desarrollo psicosexual.
Lic Mariana E.Miguez - Psicóloga - M.N. 20.577 - M.P. 82.187
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