Los
chicos inteligentes ¿tienen dificultades para aprender?
La inteligencia
se construye, en base a códigos genéticos que por
sí solos son insuficientes para desarrollarla y es en el
vínculo amoroso con los adultos que crían y estimulan
a los niños que se realiza la formación creativa
de esa inteligencia que está latente en todo ser humano.
Los aportes genéticos son indudables, más si el
niño no encuentra al nacer una madre, padre o adulto que
lo ayude a desarrollarse, no logrará humanizarse. La inteligencia
o posibilidad de operar creativamente en el mundo, necesita de
un vínculo asimétrico. Un adulto que desde su saber
y su ser adulto, estimule al niño permitiéndole
el ingreso al mundo del lenguaje y de los símbolos. Lenguaje,
que no está formado sólo por las palabras sino también
por actos, gestos. Si el adulto no tiene incorporada esta lógica,
el niño tendrá dificultades para aprehenderla.
Cuando la mamá relata al niño aquello que ella realiza,
por ejemplo: -Ahora te voy a dar la teta, por que parece que tenés
hambre - está codificando el acto de la alimentación
y organiza la experiencia del bebé a través del
lenguaje y su propia interpretación. Anticipa una acción
que luego realiza. Codifica dentro de la cultura un acto biológico.
La inteligencia comienza a desarrollarse en los primeros años
de vida del niño, cuando para el niño un palo de
escoba, puede ser un caballo y una sábana sobre una cuna
puede ser una casa. El juego simbólico e imitativo es el
preludio obligatorio y el indicador de la inteligencia.
Pero, ¿qué es la inteligencia? Hay muchos tipos
de inteligencia y cada uno de ellos favorecerá el desarrollo
de diferentes habilidades. La inteligencia será reconocida
a través de una valoración, que difiere en determinada
época o cultura, con instrumentos diseñados para
medir diferentes cosas.
En algunos test de inteligencia, hay preguntas que están
planteadas con palabras que no son las que acostumbramos a utilizar
en el lenguaje cotidiano, como por ejemplo: jaca o grifo. Historias,
que hay que ordenar de acuerdo a un principio o fin -una causa-efecto
lineal- que podría variar secuencialmente, de acuerdo a
diversas circunstancias y las pruebas se evalúan de una
única manera.
Un problema de aprendizaje indica que una persona puede tener
problemas al aprender o adquirir ciertas destrezas. Estas destrezas
o habilidades pueden estar centradas en la comprensión,
la retención o memoria, en los aspectos verbales, motrices,
de lenguaje o matemáticos. Los más frecuentes son
en: la lectura, escritura, ortografía, cálculos,
resolución de situaciones problemáticas y otros.
Esto no significa que estos chicos, no sean inteligentes, muchos
tienen una inteligencia normal o sobre el promedio. Tienen un
modo de aprender diferente, que no se adapta a lo esperado.
También un niño puede sufrir trastornos de aprendizaje
como el déficit de la atención con o sin hiperactividad.
Estar atravesando por una situación conflictiva en su familia
o con sus pares, manifestar gran ansiedad o una depresión
que le impida aprender.
Actualmente hay una gran cantidad de niños que son medicados
por déficit en la atención. La medicación
no cura, reduce el síntoma. Aquello que provoca el síntoma
queda sin resolverse, por lo tanto continuará trabando
el desarrollo del niño.
Chicos con dificultades o trastornos de aprendizaje, han llegado
a nuestra "escuela para crear". Explorar qué
motiva sus dificultades, permite un alivio. Hemos observado que
un ambiente contenedor, con profesionales capacitados para escucharlos
y comprenderlos, facilita sus posibilidades de expresión
creativa y posibilita su mejoría.
Prof y Lic. Graciela Croatto (UBA)
Autora de: "Aprender con los Niños Nuevos" y
"CuentoSueños para los niños cristal".
www.aprenderconlosninosnuevos.com.ar |