Volver a clases.
Mochilas en la
espalda, bastante entusiasmo, útiles nuevos, guardapolvos
o uniformes impecables, ganas de conocer a los maestros y reencontrarse
con los compañeros...así fue estos días para
miles de niños que volvieron a empezar las clases después
de un largo recreo de más de dos meses.
En estos primeros días, alumnos y docentes retomarán
de a poco el ritmo de trabajo, con actividades para conocerse
y empezar a acercarse a los contenidos del año.
Por supuesto, el trabajo no será igual en todo los niveles.
Muchos nenes de jardín irán con sus chupetes escondidos
en la mochila, otros habrán comenzado su último
año en el nivel inicial y eso los convierte en "los
más grandes del jardín". Para los chicos de
primer grado, el inicio implica mucho más que volver a
las aulas, es una historia nueva con muchos desafíos por
delante. Los más grandes pasarán a tener un docente
por cada área y a sentir en su corazón el cosquilleo
de la adolescencia.
Pero más allá de la edad y el nivel en el que se
encuentre cada chico, para todos implica retomar una rutina, ver
caras conocidas, otras nuevas y ocupar un aula distinta.
La vuelta a clase es una oportunidad para comenzar a construir
lazos y crear condiciones para que pase algo nuevo, diferente.
Los chicos vuelven a clase cargados de expectativas, con el placer
y la alegría que genera el reencuentro con lo conocido,
pero también con el temor y la ansiedad por lo nuevo, lo
desconocido.
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