¿Qué
es la Musicoterapia?
La Musicoterapia
es una carrera universitaria, una disciplina terapéutica
de carácter científico que es llevada a la práctica
por un Musicoterapeuta idóneo. Esta disciplina vincula
al arte con la salud, siendo el musicoterapeuta un profesional
de la salud mental que habilita un espacio terapéutico,
en donde el paciente puede expresarse libremente en todas sus
dimensiones, priorizando su discurso no verbal: música,
sonido, gestos, movimientos, danza, silencio; desde la voz, el
cuerpo, instrumentos musicales e instrumentos sonoros.
El musicoterapeuta interviene desde este material sensible, sonoro
musical y corporal, para favorecer la expresividad del paciente,
intentando ampliar sus vías de comunicación, el
desarrollo de sus capacidades, y la construcción de formas
más placenteras y sanas para el bienestar del mismo.
Gracias a sus logros y reconocimientos, cada vez son más
las personas que recurren a esta práctica terapéutica
y cada vez son más las instituciones que incorporan musicoterapeutas
en su equipo de trabajo.
La musicoterapia avanza en investigación y eficacia y debido
a esto se amplía su campo de trabajo en diversas áreas
de prevención y rehabilitación: Salud Mental, Trastornos
del desarrollo y la conducta, Trastornos de aprendizaje, Trastornos
sensoperceptivos, Trastornos neurológicos y neuromotrices,
Trastorno de la alimentación, Psicoprofilaxis y quirúrgica
del parto, Intervenciones en cuidados intensivos y enfermedades
terminales. Las edades de abordaje son: niños, adolescentes,
adultos y tercera edad.
La dinámica del tratamiento es a nivel individual y/o grupal
y tienen acceso todas aquellas personas, que consideren, que la
musicoterapia puede ayudarles a mejorar su calidad de vida.
"Donde no llegan las palabras
llega la Musicoterapia"
La vivencia de discursos no verbales, nos constituye y nos atraviesan
desde nuestra gestación humana hasta nuestros días
y nos acompañan a lo largo de la vida.
Cómo decimos las palabras o cómo y de que manera
las callamos, de que forma nos expresamos: con la voz, el cuerpo,
los gestos, es tan significativo y necesario para representarnos
como la palabra misma.
A veces el discurso verbal no nos alcanza para expresarnos, porque
somos más que palabras y decimos más que ellas.
Las palabras muchas veces se acotan en significado y ciertas sensaciones
no remiten a ellas, sonidos, música, imágenes, gestos,
caricias, olores, etc, y es allí donde opera la musicoterapia.
El musicoterapeuta propicia un espacio terapéutico en donde
se generan vínculos afectivos que posibilitan la expresión
del ser humano en todas sus dimensiones, priorizando el discurso
no verbal.
La materia con la que el paciente va construyendo su proceso terapéutico
es de carácter sensible, pudiendo conectarse, explorarse,
descubrirse y en algunos casos redescubrirse, desde distintas
formas de estar, construyendo nuevos sentidos en su vida emocional.
El musicoterapeuta le ofrece al paciente recursos expresivos desde
los cuales pueda representarse y por lo cuales pueda ampliar su
espectro discursivo, despertando y generando deseos y el placer
de enunciarse en ellos.
Estas vivencias estéticas ligadas al arte permiten procesos
de organización psíquica que van construyendo la
identidad del paciente, se van desarrollando potencialidades y
capacidades emotivas y creativas que permiten fomentar nuevas
formas de comunicación y de relación consigo mismo
y con su alrededor.
La musicoterapia, da cuenta que las vivencias inefables, se traducen
en visibles en el sujeto, cuando al pasar por tales experiencias
estéticas produce formas de estar más saludables
y felices.
María Fernanda Díaz, Musicoterapeuta - Reg.28.281.567
Asesoramiento y consultas: 4650-5078 |