¿Qué
esperamos de nuestros niños?
Lo
que esperamos de los niños, parte de nuestro sistema de
creencias sobre el ser niño y de los conocimientos que
tenemos acerca de su desarrollo.
Es necesario preguntarnos si aquello que les pedimos, corresponde
al momento evolutivo que están viviendo, considerando que
ciertos comportamientos, dentro de ciertos rangos, se manifiestan
en un tiempo, que será propio de cada individuo.
Cuando los padres o maestros tenemos un nivel de expectativas
que supera las posibilidades de un chico y exigimos o esperamos
más de lo que él puede hacer, promocionamos un estado
de desequilibrio que puede conducirlo a una situación de
distrés, por el esfuerzo excesivo que debe realizar para
dar respuesta a nuestras demandas. También lo inducimos
a creer que él no es todo lo capaz, inteligente, o bueno
que debería ser, como para que lo aprobemos.
Algunas veces escucho a padres o educadores diciendo:
"Quiero que termine rápido de hacer lo que está
haciendo, me parece que siempre tarda mucho más de lo necesario
"
"Creo que no hace las cosas lo mejor que puede
"
"Me altero cuando le explico algo y no lo entiende enseguida
"
"Le digo tonto, haragán, lento, torpe (o algo parecido),
cuando lo reto..."
Además, la forma en que les hablamos, los retamos o le
pedimos algo, señalando una y otra vez la dificultad, puede
funcionar como una "profecía autocumplidora",
en este caso, en forma negativa.
Es importante pensar que hay ciertas cosas que los niños
pueden lograr en un momento de su desarrollo y otras para las
cuales todavía no están maduros. Los chicos dan
respuestas más inmediatas y satisfactorias cuando les mostramos
lo que sí pueden y valoramos lo que son y hacen ahora.
Ellos recibirán positivamente, el impulso que les brinda
la confirmación de nuestro respeto y amor y les abrirá
las puertas al encuentro con sus propias posibilidades creativas.
Prof y Lic. Graciela Croatto (UBA). Autora de: "Aprender
con los Niños Nuevos" y "CuentoSueños
para los niños cristal" |